Por parte del Seprona se detectaron diversas irregularidades relacionadas con la normativa sobre alimentos, entre ellas productos alimenticios congelados que habían sido descongelados y vueltos a congelar, no siendo aptos para el consumo humano, productos alimenticios carentes de trazabilidad y otras deficiencias en instalaciones higiénico sanitarias.

Asimismo, se detectó la falta de registro de temperatura de los alimentos expuestos en mesas de mantenimiento y la ausencia de cartelería exigible en la legislación vigente.